Nuestra Señora de las Misericordias
Santa Rosa de Osos, Antioquia
Historia del santuario
A raíz del primer Congreso Mariano que tuvo lugar en Colombia en 1919, con motivo de la coronación de Nuestra Señora de Chiquinquirá como Reina de la Nación, la naciente Diócesis de Santa Rosa de Osos quiso perpetuar, bajo la orientación de su primer Obispo Excmo. Sr. Maximiliano Crespo, el recuerdo de las celebraciones con un monumento a la Santísima Virgen en un lugar público de la ciudad. Promovió la idea y su realización en padre Gabriel Velásquez, quien encargó la elaboración de la imagen a don Álvaro Carvajal escultor de Donmatías. Se colocó sobre un modesto pedestal en la Plazuela que en un tiempo tuvo el nombre de San Ignacio por la vieja casa allí situada, y que así llamó el padre Jenaro Roldán cuando la compró a don Manuel Fernández para hacer un centro de ejercicios espirituales y el monumento lo inauguró una concurrencia de fieles presidida por el padre Rafael Yepes, entonces Vicario general el 17 de julio 1919. 1

De esta manera se va configurando el culto público a Nuestra Señora de las Misericordias, el cual inició el 8 de septiembre 1962 y en 1996 Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve creó la parroquia Nuestra Señora de las Misericordias convirtiéndose así en uno de los santuarios marianos más representativos de Antioquia y hace parte del majestuoso complejo de la Basílica Menor. Su construcción fue impulsada por iniciativa de Monseñor Miguel Ángel Builes Gómez entre los años 1950 y 1971, como expresión de fe y devoción a la Virgen de las Misericordias.
Primeros pasos
La hora de Dios llegó por fin en el año de 1950 cuando, solucionados los problemas inmediatos de la Diócesis y levantado el edificio del Seminario, pudo el Prelado pensar en emprender la construcción del templo, al que desde un principio dio el nombre de "Basílica", seguro de que la Santa Sede le concedería ese título una vez terminada la obra. Así lo anunció a sus fieles en Circular del 2 de febrero de 1950:
La construcción del santuario nació como cumplimiento de una promesa realizada por Monseñor Miguel Ángel Builes Gómez para honrar a la Virgen de las Misericordias, cuya devoción ha permanecido viva y arraigada en toda la región. El complejo monumental incluye además la Basílica de estilo neogótico, elevada a la categoría de Basílica Menor por el Papa Pablo VI el 28 de julio de 1972 y en septiembre de 1954 fue inaugurada la cripta.


El voto del Prelado
Días de angustia se presentaron para el Señor Obispo y para la misma Diócesis en el año 1934, ante el peligro de la desmembración y casi extinción de la Diócesis. Ocurrió que el Excelentísimo Señor Francisco Cristóbal Toro Correa nuevamente empezó a gestionar ante la Santa Sede la separación de las Diócesis de Antioquia y Jericó. Pero como las parroquias no parecían suficientes para dos Diócesis, se creyó necesario que algunas parroquias de la de Santa Rosa pasaran a formar parte de la de Antioquia.
Ante la posibilidad de que le fuera segregada gran parte del territorio diocesano —o sea todo el Occidente de la Diócesis, tomando como línea divisoria el otro lado de la cordillera, con parroquias tan importantes como Sopetrán, San Jerónimo, Liborina, Sabanalarga, etc.—, Monseñor Builes Gómez, considerando que con esta segregación la Diócesis quedaría casi eliminada, pues solo le quedaban unas pocas parroquias del altiplano y las regiones selváticas del norte y nordeste, pidió a la Santa Sede la indemnización de las feligresías que le fueran sustraídas, mediante la anexión a Santa Rosa de las parroquias de Barbosa, Santo Domingo, Cisneros, Yolombó, San Roque, Maceo y Puerto Berrío, pertenecientes a la Arquidiócesis de Medellín.
En 1935, antes de emprender un viaje a Bogotá a una de sus gestiones oficiales, Monseñor Builes, en presencia del Seminario Mayor, hizo a la Santísima Virgen el voto de levantar en su honor un magnífico templo si libraba a la Diócesis del peligro que la amenazaba.

Primeros pasos
La hora de Dios llegó por fin en el año de 1950 cuando, solucionados los problemas inmediatos de la Diócesis y levantado el edificio del Seminario, pudo el Prelado pensar en emprender la construcción del templo, al que desde un principio dio el nombre de "Basílica", seguro de que la Santa Sede le concedería ese título una vez terminada la obra. Así lo anunció a sus fieles en Circular del 2 de febrero de 1950:
Muchas dificultades se presentaron al Señor Obispo antes de emprender los trabajos, de las cuales no fue la menor la opinión de muchos "prudentes", sacerdotes y fieles, que juzgaban inútil la construcción de un nuevo templo en Santa Rosa donde, fuera de la Catedral, había muchas capillas para el culto; y además de inútil, opinaban que sería una temeridad emprender sin fondos una obra de tal magnitud: "¿De dónde sacará la Diócesis quinientos mil pesos que por lo menos valdrá la construcción?", se preguntaban. El Señor Obispo respondía que estaba obligado a ello por un voto, y que no haría un templo pequeño como le aconsejaban algunos, sino una obra extraordinaria por sus dimensiones y por su belleza, algo digno de la Reina Misericordiosa y de recibir el título de Basílica; lo sostenía su fe inquebrantable y profunda y su confianza en la protección de María.
Bendición y colocación de la primera piedra
Con todo el esplendor del Ceremonial Litúrgico, el 8 de septiembre de 1950 pudo el Excelentísimo Señor Obispo, como ya lo había anunciado, proceder a la Bendición y Colocación de la Primera Piedra para la Gran Basílica.
En su alocución, el Prelado —después de explicar el sentido que la piedra ha tenido en la historia de la humanidad y a través del Antiguo Testamento— lanza el concepto de que "la piedra angular de esta Basílica es Cristo", por eso dice: "nosotros vamos a fundamentar sobre Cristo mismo, representado en esta piedra, el grandioso monumento que le glorificará a Él en los siglos venideros, y honrará a la Madre adorada de las Misericordias".
Empieza la construcción
Colocada ya la primera piedra, el Señor Obispo —con su férrea voluntad, animado por su fe viva y activa— pone al servicio de la obra todos sus recursos espirituales y materiales; multiplica su actividad, prende en las almas el fervor por la obra, que ha de ser no sólo piedad y oración, sino también trabajo y dinero; él mismo carga sobre sus hombros piedras para las bases del templo y siente cómo, en ese sencillo quehacer material y en sus fervores espirituales, le siguen las muchedumbres. El pueblo de Santa Rosa acude en masa a los "convites" para acumular los materiales de la edificación, y sus hijos todos, residentes y ausentes, y los pueblos todos de la Diócesis envían sus limosnas para pagar directores y obreros, los materiales de la construcción y para atender a los mil detalles de esta obra gigantesca.
Los primeros trabajos consistieron en preparar el terreno para la construcción, demoliendo la parte más antigua del viejo edificio del Seminario Conciliar y haciendo una notable excavación para la cripta, que el Señor Obispo quería de las mismas dimensiones de la Basílica: recolección de cantidades de cascajo, arena, piedra y adobe; selección de proyectos y decisión sobre el estilo del templo; dar la seguridad necesaria al terreno pues, estando rodeado de hondonadas, era preciso eliminar los peligros. Todo esto ocupó los primeros meses, mientras el arquitecto Albano Germanetti elaboraba los primeros planos.
Finalmente, el 25 de febrero de 1952 se reanudaron los trabajos de construcción del edificio, suspendidos mientras se tomaba una resolución definitiva sobre los planos de esta obra colosal. El 25 de marzo de 1952, por medio de la Circular N.º 761, comunicó el Señor Obispo a los fieles diocesanos la reanudación de los trabajos del templo en honor de la Madre de las Misericordias.
La construcción del santuario nació como cumplimiento de una promesa realizada por Monseñor Miguel Ángel Builes Gómez para honrar a la Virgen de las Misericordias, cuya devoción ha permanecido viva y arraigada en toda la región. El complejo monumental incluye además la Basílica de estilo neogótico, elevada a la categoría de Basílica Menor por el Papa Pablo VI el 28 de julio de 1972 y en septiembre de 1954 fue inaugurada la cripta.
Oración a Nuestra Señora de las Misericordias
Oh Reina de las Misericordias, Inmaculada Virgen María, Madre de Dios y Madre mía; heme aquí postrado a tus pies, vengo lleno de confianza a implorar tu gran Misericordia para el remedio de mis muchas necesidades de alma y cuerpo.
Acuérdate benditísima Señora, del Hijo Santísimo que llevaste por nueve meses en tus purísimas entrañas, recostaste en las pajas del pesebre, alimentaste con tu leche virginal y reclinaste en vuestro regazo.
Acuérdate de las tiernas caricias que durante su infancia le prodigaste y del poder que como Madre tuviste sobre su corazón divino. Acuérdate de tus dolores y angustias durante su Santísima Pasión y de tus sufrimientos infinitos al pie de la Cruz.
Acuérdate de que nos fuiste dada por Madre por tu Hijo moribundo. Acuérdate de tus dolores indecibles, cuando le tuviste ya muerto en tus brazos maternales.
Acuérdate de las lágrimas que vertiste al dejarlo bajo la losa del sepulcro y regresar sola sin tu Hijo Jesús, envuelta en la nube de tristeza de tu amarga soledad.
Acuérdate de tu infinita alegría al verle la primera el día de la Resurrección, Triunfante y Glorioso y de la felicidad de que disfrutas ahora en el cielo como Reina sentada a su derecha.
Información del santuario
- Ubicación
Santa Rosa de Osos, Antioquia, Colombia avenida crespo #27-30
- Eucaristías
Lunes a viernes 6:30 am - 12:00 m - 6:00 pm
Sábados 7:00 am 12:00 m 3:00 pm 6:00 pm
Domingos 7:00 am -10:00 am - 12:00 m- 4:00 pm- 6:00 pm
- Teléfono
321 880 0429
- Correo
Fechas especiales
- Fiesta Patronal
Del 30 de agosto al 08 de septiembre
• Rosario de aurora los primeros sábados de cada mes
• Celebraciones y acción significativas de acuerdo a las Advocaciones Marianas Litúrgicas.
Sitios del municipio vinculados con la devoción:
Comunidad religiosa Hijas de nuestra Señora de las Misericordias.
Colegio Técnico nuestra Señora de las Misericordias.
Casa Museo Monseñor Miguel Ángel Builes
Cómo llegar
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La Basílica de Nuestra Señora de las Misericordias encuentra aproximadamente a 70-77 km al norte de Medellín. El trayecto en bus desde la Terminal del Norte suele durar entre 1 hora y media y 2 horas y media, dependiendo del tráfico.
Ruta: Vía doble calzada al Norte (salida hacia Bello/Copacabana) y por el occidente, salida a San Pedro de los Milagros, pasado por Entrerríos.


